Traductor
Lee y respeta las Normas del Foro






El Reducto de AGF


El reducto de Richi


El Reducto de Juan García



Últimos temas
» Dimite Esperanza Aguirre
Hoy a las 19:56 por Torquemada2014

» Venezuela: ¿cómo se echó a perder este paraíso?
Hoy a las 19:22 por Torquemada2014

» HA MUERTO D. JOSÉ UTRERA-MOLINA EX-MINISTRO
Hoy a las 18:59 por JoséUEI

» El terrorismo de la OTAN: atentado de Belgrado y absolución de Milosevic
Hoy a las 15:49 por Juan Garcia

» Cómo reconocer un ataque de falsa bandera, sus consecuencias y las mentiras sobre otros países
Hoy a las 15:46 por Juan Garcia

» El Carnicero de Mondragón
Hoy a las 13:00 por JoséUEI

» Las revueltas contra Maduro llegan a España
Hoy a las 11:35 por BRUC

» De vergüenza: 11 de los 14 ministros de Aznar están imputados, cobraron sobresueldos o duermen en prisión
Hoy a las 11:24 por BRUC

» Compromís reivindica la «república valenciana»
Ayer a las 21:44 por Invitado

» Éxtasis místico de Santa Teresa de Jesús
Ayer a las 21:25 por Invitado

» Cerbantes y el quijote un año más A bombo y platillo y como cada año, se conmemora el nacimiento del “Quijote”; y la muerte de su autor. “Los grandes de la política”, se lanzan (al menos en España
Ayer a las 20:00 por Antonio García Fuentes

» Noticias portuguesas sobre Olivenza
Ayer a las 09:52 por deuteros

» Donald Trump se vende a Israel y ataca Siria.
Sáb Abr 22 2017, 15:43 por JoséUEI

» PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES 152. La revolución rusa y el comunismo:
Sáb Abr 22 2017, 09:43 por Antonio García Fuentes

» Moda españolas en las Monarquías europeas
Sáb Abr 22 2017, 01:17 por Neilo65

» PRESENTACIÓN
Vie Abr 21 2017, 23:44 por HUEVON

» Presentacion
Vie Abr 21 2017, 22:19 por Mastieno

» Muere la exministra socialista Carme Chacón a los 46 años en su casa de Madrid
Vie Abr 21 2017, 20:39 por ilustrado

» Mi presentacion
Vie Abr 21 2017, 20:32 por ilustrado

» Ynestrillas, de líder patriota a militante de PODEMOS.
Vie Abr 21 2017, 20:25 por ilustrado

» Expedición científica al Nuevo Mundo por Francisco Hernández
Vie Abr 21 2017, 20:17 por ilustrado

» Biografías de Patriotas Vascongados
Vie Abr 21 2017, 19:39 por ilustrado

» Europa, la diosa fenicia que da nombre a nuestro continente
Vie Abr 21 2017, 19:10 por ilustrado

» Blas de Lezo: textos, videos, libros, homenajes, etc.
Vie Abr 21 2017, 18:19 por ilustrado

» Identidad Mitológica vasca
Vie Abr 21 2017, 18:01 por ilustrado

» ¡Huy, que vienen los españoles!
Vie Abr 21 2017, 13:49 por ilustrado

» Robo de dinero público o bienes públicos
Vie Abr 21 2017, 12:04 por Antonio García Fuentes

» Ha fallecido nuestro amigo TRAJANO.v
Jue Abr 20 2017, 17:03 por Lucía

» Apoyo total a Al Assad y a Rusia en su lucha contra el Estado Islámico y Al Qaeda y condena al ataque de USA a Siria.
Jue Abr 20 2017, 16:36 por HUEVON

» Tertulia en Es Radio Castellón con intervención de Manuel Canduela
Jue Abr 20 2017, 14:44 por Neilo65

» Unos "Si" gigantes se instalan en diferentes municipios catalanes
Jue Abr 20 2017, 14:07 por El Zorro

» Más que palabras- Audios de DNradio
Jue Abr 20 2017, 11:59 por HUEVON

» La guerra del hombre y “las otras”
Jue Abr 20 2017, 10:05 por Antonio García Fuentes

» NOTICIARIOS: Siempre malas noticias
Miér Abr 19 2017, 09:24 por Antonio García Fuentes

» Quién ganaría en una hipotética guerra entre España y el Reino Unido
Miér Abr 19 2017, 00:00 por CALZADA

» Rusia pide a Gran Bretaña que devuelva Gibraltar.
Mar Abr 18 2017, 23:44 por CALZADA

» Guerra de la Independencia española
Mar Abr 18 2017, 21:40 por Juanma_Breda

» Presupuestos Generales o “el timo de la estampita”
Mar Abr 18 2017, 10:12 por Antonio García Fuentes

» Exposición La memoria recobrada: Huellas en la historia de Estados Unidos
Lun Abr 17 2017, 19:54 por ilustrado

» Análisis de la película "Alien" desde una óptica masculinista: la madre arcaica
Lun Abr 17 2017, 15:30 por Juan Garcia

» La deportista que se negó a competir con España, gana el campeonato con Holanda
Lun Abr 17 2017, 14:50 por JoséUEI

» UN PATRIOTA MAS EN LUCHA
Lun Abr 17 2017, 03:35 por JoséUEI

» Colau elimina del callejero la plaza de la hispanidad
Lun Abr 17 2017, 03:25 por JoséUEI

» ¿Cree que deberían endurecerse las sanciones a las instituciones que izan la bandera republicana?
Lun Abr 17 2017, 03:19 por JoséUEI

» A misa no van, pero van a CARITAS.
Dom Abr 16 2017, 19:34 por Torquemada2014

» Los monos de Gibraltar quieren ser españoles.
Sáb Abr 15 2017, 13:54 por Neilo65

» Prisión para tres de los ocho detenidos por los disturbios en la 'Madrugá' de Sevilla
Sáb Abr 15 2017, 13:51 por Neilo65

» ¿Por qué no hay EXTREMA DERECHA EN ESPAÑA?
Vie Abr 14 2017, 22:57 por Torque-mada_62

» El Gobierno frena la compra de 500 granadas "de guerra" por parte de la Generalitat
Vie Abr 14 2017, 13:48 por Neilo65

» Podemos asalta la Semana Santa: El alcalde de Oviedo prohíbe que la Policía escolte los pasos
Vie Abr 14 2017, 00:47 por Valle

Consigue Trofeos y Medallas participando en...








REDES SOCIALES








Grupo en Facebook
últimos Patriotas conectados
Mis Amigos
niunpasoatras.org-Copyright©

¿Franco era fascista?

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

¿Franco era fascista?

Mensaje por BRUC el Miér Abr 27 2016, 18:00



Franco no fue nunca fascista. Ni él ni su régimen, ni siquiera en los momentos en que más se parecían al fascismo sus formas externas. El fascismo, más allá de la retórica y de esa abusiva tendencia –de origen comunista- a calificar como “fascista” a cualquier régimen autoritario de derechas, es una etiqueta que corresponde a realidades ideológicas y políticas muy concretas, y apenas ninguna de ellas se da en el franquismo ni en la propia persona de Franco.
¿Qué quiere decir “fascismo”? Stanley Payne, en su Historia del fascismo (Planeta, Barcelona, 1995, p.15), utiliza materiales de Ernst Nolte, Giovanni Gentile y Juan José Linz para proponer una tabla muy completa de rasgos fundamentales. Basta repasarlos para constatar hasta qué punto el franquismo no fue un fascismo.
El fascismo, de entrada, se caracteriza por su adhesión a una filosofía idealista, vitalista y voluntarista, que implica normalmente la intención de crear una cultura moderna, secular y autodeterminada. Esto quiere decir que el fascismo bebe en las corrientes filosóficas de la segunda mitad del siglo XIX y años sucesivos, es decir, la modernidad tardía. Frente al mundo tradicional, que ponía a Dios en el centro de todas las cosas, la modernidad reivindica al hombre como motor del mundo. A partir de este esquema de pensamiento nacen formas de describir la realidad que pasarán a las teorías políticas. El fascismo es una de ellas. Idealismo, vitalismo, voluntarismo, dice Payne. ¿Qué quiere decir eso? Más o menos esto: el mundo no está cerrado ni ordenado, sino trágicamente abierto al caos; sólo se ordena con la fuerza de la idea, con la voluntad del hombre que imprime su sello a las cosas; esa voluntad corresponde a líderes superiores o a minorías egregias que encuentran en el ejercicio de su poder, de su voluntad (de su voluntad de poder), la legitimidad de su acción sobre la Historia. El fascismo en sentido estricto deriva de este concepto de las cosas. Es un movimiento profundamente moderno, arraigado en una visión del mundo sin causa divina ni orden natural.
¿Hay algo de eso en el franquismo? Ni por asomo, ni siquiera en las formulaciones teóricas de la Falange. Excluida la filosofía de Ramiro Ledesma y algunas intuiciones de Giménez Caballero –quizá los únicos nombres propiamente fascistas del entorno del régimen, anteriores en todo caso a la guerra civil-, la doctrina que vertebró al franquismo está en los antípodas del modernismo fascista. La visión del mundo franquista es profundamente religiosa, cristiana, tradicional. Eso es así incluso en los escritos más tempranos de teóricos falangistas como Eugenio Montes. Si el estilo fascista reivindica la voluntad trágica frente al mundo en caos, el estilo franquista prefiere la imagen del hombre de fe que ordena el mundo en nombre de Dios y de la tradición. Su bisabuelo no es Hegel, sino Menéndez Pelayo. No es moderno, sino reaccionario en el sentido filosófico de ambos términos.
Pragmatismo contra ideología
El segundo elemento específico del fascismo, según la tabla de Payne, es la creación de un nuevo Estado nacionalista autoritario, ajeno a modelos o principios tradicionales. Esto es transparente en los casos italiano o alemán: son, efectivamente, nacionalistas y autoritarios, y en ambos casos se proclama explícitamente la ruptura con el orden tradicional. La Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler son estados laicos, secularizados, integralmente modernos. ¿Y el franquismo? Lejísimos de eso. El Estado del 18 de julio es declaradamente confesional desde el principio, se coloca bajo la advocación de la Iglesia y le entrega parcelas no menores de poder político. El Estado de Franco fue moderno en su centralismo autoritario, pero fue tradicional en la legitimación del poder: el Caudillo lo era “por la gracia de Dios”.
¿Y en lo económico? ¿Fue fascista el franquismo en lo económico? Sólo un poco y sólo al principio; después, a partir de los años 50, en absoluto. El fascismo se caracteriza por crear una nueva estructura económica de ámbito nacional altamente reglamentada, multiclasista e integrada. Es el modelo del corporativismo nacional en Italia y del nacionalsocialismo en Alemania. El modelo teórico del nacionalsindicalismo, aportación de la Falange al régimen de Franco, pretendía seguir similares patrones; a ellos responde el Fuero del Trabajo, que convertía a los sindicatos verticales en pilar económico del Estado. Pero es un hecho que el nacionalsindicalismo sólo funcionó durante un cierto tiempo y, además, de manera incompleta. En 1941 es cesado como jefe de la organización sindical el falangista Gerardo Salvador Merino y su destierro a las Baleares pone punto final a la experiencia. A partir de ese momento, el sindicalismo vertical se transforma en un instrumento de pacificación de las relaciones laborales en beneficio de las empresas y, eso sí, bajo el control del Estado. Es verdad que el Fuero garantizará derechos importantes para los trabajadores, pero éstos quedarán lejos de conformar aquella base popular del régimen con la que soñaban los teóricos del nacionalsindicalismo. De manera que, en lo económico, el franquismo tampoco fue un fascismo. Las medidas de liberalización introducidas a partir de los años cincuenta terminarán de alejarlo del modelo, en provecho de un criterio estrictamente pragmático.
El fascismo se señala también por una evaluación positiva de la violencia y la guerra, que implica la disposición a recurrir efectivamente a ellas. No hay demostración más evidente que la realidad: todos los fascismos murieron en la guerra. ¿Y el franquismo? El franquismo, aun apoyado explícitamente en su origen por Hitler y Mussolini, funcionó al revés: nació de una guerra (civil) y permaneció alejado de los campos de batalla, sin más sobresaltos que los de Ifni y el Sáhara, donde tampoco se planteó una guerra. La intervención bélica en la segunda guerra mundial, la División Azul, no se enfocó como una guerra de Estado, sino de partido, es decir, de voluntarios. La retórica belicista de la posguerra civil evolucionó rápidamente hacia la imagen de Franco como pacificador y desembocó en la campaña de los “Veinticinco años de paz” en 1964. De manera que los ardores bélicos se templaron muy pronto, por más que la liturgia militar se mantuviera en determinadas manifestaciones públicas. Tampoco en esto el franquismo fue un fascismo. Ni lo fue en política exterior, donde el fascismo tiende al expansionismo, pero Franco, por el contrario, se limitó a contemporizar de la manera más pragmática posible con unos y con otros, tanto antes como después de la segunda guerra mundial. En materia territorial, el régimen de Franco se plegó a las condiciones generales de la descolonización en Marruecos y en Guinea. Y en materia diplomática, apostó por criterios geopolíticos completamente objetivos: alineamiento con la órbita de poder norteamericana y paciente espera en la puerta de Europa. Pragmatismo, una vez más.
Contra liberales y comunistas
Dentro del estilo filosófico e ideológico  sobre el que se asienta el fascismo, juegan un papel muy importante sus negaciones: antiliberalismo, anticomunismo, anticonservadurismo. El franquismo tuvo en común con los fascismos sus enemigos: el comunismo y el liberalismo, sin duda. Pero no todos sus enemigos, porque tanto el facismo italiano como el nacionalsocialismo alemán declararon igualmente enemigos a los conservadores –de hecho, conservadores serán los que intenten matar varias veces a Hitler-, mientras que Franco siempre tuvo en los sectores conservadores su apoyo principal. Y ello precisamente porque el franquismo no se inspiró en principios fascistas, sino tradicionales.
El franquismo fue, sí, un anticomunismo desde su mismo nacimiento, el 18 de julio de 1936 (cuando aún no había tal franquismo), hasta el testamento político del dictador, y en el comunismo halló el régimen una suerte de enemigo perpetuo. ¿Fue también un antiliberalismo? Lo fue, sin duda, en el aspecto filosófico, moral, pero no tanto por emulación fascista como por inspiración cristiana: los argumentos del régimen contra el liberalismo son los mismos que llevaron a Pío IX a condenarlo en el Syllabus de 1867. El franquismo fue también antiliberal en el aspecto político, pero con matices: siendo radicalmente ajeno a las formas del liberalismo democrático tal y como se impusieron en los regímenes parlamentarios, mantuvo sin embargo una estructura de división de poderes razonablemente moderna, en especial en lo que concierne al poder judicial. El franquismo no fue en nada, ciertamente, un liberalismo, pero se atuvo a determinados usos habituales en el espacio político de occidente, cosa que no ocurrió, por ejemplo, en la Alemania nazi. Y aún más ambiguas son las relaciones del franquismo con el liberalismo en el plano económico: siendo un régimen doctrinalmente a-liberal, partidario de la economía centralizada y dirigida, sin embargo su práctica de gobierno fue más bien la de un “capitalismo de Estado” cada vez más liberalizado a partir de los años cincuenta.
Pero, entonces, ¿y las camisas azules y los himnos y el partido único? ¿No es eso estilo fascista? Si. Y el fascismo, además de una ideología o una doctrina, es precisamente un estilo, como explicó ampliamente Armin Mohler. Ahora bien, toda esa liturgia es inseparable de una tentativa de movilización de las masas, con la militarización de las relaciones políticas y con el objetivo de crear una milicia de partido. Pero el franquismo, por el contrario, muy rara vez trató de movilizar a nadie, más bien al revés. En vano buscaremos en el franquismo ese aire de movilización permanente en magnas concentraciones uniformadas, al estilo italiano o alemán. Ni siquiera en las liturgias masivas de "coros y danzas". En cuanto a las relaciones políticas, al margen de la retórica falangista (confinada por otra parte a la estructura del Movimiento Nacional), nunca se militarizaron; más bien siguieron un patrón jerárquico de tipo ancien régime, lejos del tono directo de “camaradería vertical” que caracteriza a las formas militares. Y, por supuesto, de milicia del partido, nada de nada: cuando acabó la guerra, la Falange mantuvo milicias, pero bajo el mando de militares como Muñoz Grandes. Por otra parte, aquellas milicias, prontamente desaparecidas, nunca tuvieron una función semejante, ni de lejos, a las otorgadas a las SA o a las SS bajo el nacionalsocialismo. Y respecto a la liturgia de Estado, no fue una liturgia de partido, sino, con frecuencia, una liturgia eclesiástica, sobre todo en los años del “nacional-catolicismo”.
Caudillo
Hay un rasgo académico del fascismo donde el parentesco con el franquismo es más claro: la tendencia específica a un tipo de mando autoritario, carismático, personal. El fascismo es inseparable de la figura del líder, Duce, Führer, Caudillo o como se le quiera llamar. También el franquismo es inseparable de la figura de Franco. Ahora bien, los fascismos estaban concebidos de tal modo que el movimiento podría sobrevivir al líder, no se extinguiría con él, mientras que en el caso del Caudillo español, por el contrario, nadie pensó en un “franquismo después de Franco”: desde fecha tan temprana como 1947 el propio dictador arregló las cosas para un cambio de sistema que implicaría la coronación de un Rey. Y otra cuestión crucial: todos los líderes fascistas son dictadores, pero no todos los dictadores son fascistas ni su estilo de mando se corresponde con las características del fascismo. Aquí intervienen innumerables elementos, desde el origen de la investidura dictatorial hasta el sistema de controles efectivos del poder que sirvan de contrapeso al dictador. Franco, que fue evidentemente un dictador, en líneas generales carece de los elementos de carisma personal que caracterizan a los grandes líderes fascistas. En cuanto a su forma de ejercer el poder, resultó formalmente limitada por la progresiva institucionalización de consejos con funciones ejecutivas o consultivas específicas. Franco fue un dictador, sí, pero no un dictador fascista.
¿Hay que decir más? El fascismo implica una deificación del Estado, pero Franco nunca quiso hacer del Estado una religión. El fascismo se basa en la existencia de un partido único que actúa como vanguardia política y encarnación del pueblo-nación, pero el Movimiento resultante de la fusión de la Falange y el Requeté jamás gozó, ni siquiera en la primera época, de atribuciones de ese carácter. El fascismo es un totalitarismo que pretende encauzar por una sola vía todas las manifestaciones de la vida social, pero en la España de Franco siempre existió una pluralidad (ciertamente, controlada) de “vías”, desde las asociaciones católicas hasta el Ejército y el Movimiento, pasando por la burocracia del Estado o por las corporaciones económicas, por no hablar del poder fáctico de la Iglesia. El fascismo, en fin, como movimiento moderno que es, se asienta sobre una cultura de la movilización absoluta y permanente de las masas, pero el Movimiento rara vez buscó “movilizar” a masa alguna e, incluso al contrario, se le ha reprochado apoyarse sobre lo que Dionisio Ridruejo -falangista que acabó en el socialismo cristiano- llamó “el macizo inconmovible de la raza”.
En la retórica de la política cotidiana seguiremos escuchando, sin duda, que Franco fue “un nazi y un fascista”, como recientemente dijo la simpar Celia Villalobos, que, por cierto, antes de “progresista del PP” fue funcionaria de la Organización Sindical franquista. Pero si hablamos en serio, dando a cada cosa su apropiado concepto, la realidad es la que es. Franco no fue fascista jamás. Y su régimen –dictatorial, autoritario, sí- no fue un régimen fascista. Fue otra cosa. Por eso no es impropio hablar de "franquismo".
avatar
BRUC
62-Teniente de Navio
62-Teniente de Navio

Trofeos y Medallas : *12*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 8488
Puntos patrióticos : 149447
Reputación : 24338
Fecha de inscripción : 26/06/2014
Localización : Deslocalizado

http://coe-41.blogspot.com.es/p/vb.html

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por BRUC el Miér Abr 27 2016, 18:01

Lástima que nadie haya estado a la altura de su legado. Desde 1975 sólo ha habido presidentes de gobierno cobardes, irresponsables y cleptómanos y reyes discapacitados a los que sólo les importa satisfacer sus vicios. Cuanto más tiempo pasa más brilla la época dorada del franquismo, mal que les pese a algunos que incluso pasan revista por aquí...
avatar
BRUC
62-Teniente de Navio
62-Teniente de Navio

Trofeos y Medallas : *12*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 8488
Puntos patrióticos : 149447
Reputación : 24338
Fecha de inscripción : 26/06/2014
Localización : Deslocalizado

http://coe-41.blogspot.com.es/p/vb.html

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por Neilo65 el Miér Abr 27 2016, 18:58

Franco no era fascista, era militar y patriota, todo lo demas sobra, como mucho se puede llegar a admitir que fue un dictador, aunque me gusta mas el apelativo de caudillo.
avatar
Neilo65
38-Brigada
38-Brigada

Trofeos y Medallas : *13*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]
España
Advertencias : 100%
Mensajes : 2886
Puntos patrióticos : 53474
Reputación : 16782
Fecha de inscripción : 12/12/2014
Edad : 51
Localización : Cadiz

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por El Zorro el Jue Abr 28 2016, 15:46

Dificilmente pudo ser fascista si no era de izquierdas como Mussolini, Stalin o Hitler.
avatar
El Zorro
26-Sargento
26-Sargento

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 1322
Puntos patrióticos : 13182
Reputación : 7806
Fecha de inscripción : 21/01/2015

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por Guerrero Celtíbero el Jue Abr 28 2016, 16:33

Franco no era fascista. Era un gobierno social-conservador y autoritario.
avatar
Guerrero Celtíbero
6-Guardia de 1ª
6-Guardia de 1ª

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 162
Puntos patrióticos : 2619
Reputación : 730
Fecha de inscripción : 02/05/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por Ruta AP7 el Jue Abr 28 2016, 18:43

Franco no era fascista era franquista y el solito se nombró caudillo por la gracia de Dios... también recuerdo leer que era centrista ya que se creía el centro de todo jeje por eso no estaba ni con la derecha ni con la izquierda solo estaba con él mismo y amen.
avatar
Ruta AP7
4-Soldado
4-Soldado

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 95
Puntos patrióticos : 1587
Reputación : 162
Fecha de inscripción : 28/11/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por BRUC el Jue Abr 28 2016, 18:51

@Ruta AP7 escribió:Franco no era fascista era franquista y el solito se nombró caudillo por la gracia de Dios... también recuerdo leer que era centrista ya que se creía el centro de todo jeje por eso no estaba ni con la derecha ni con la izquierda solo estaba con él mismo y amen.

Lo que si está claro es que jamás cedió ante las presiones de nadie, extranjeros incluidos.
avatar
BRUC
62-Teniente de Navio
62-Teniente de Navio

Trofeos y Medallas : *12*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 8488
Puntos patrióticos : 149447
Reputación : 24338
Fecha de inscripción : 26/06/2014
Localización : Deslocalizado

http://coe-41.blogspot.com.es/p/vb.html

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por Ruta AP7 el Jue Abr 28 2016, 19:02

@BRUC escribió:
@Ruta AP7 escribió:Franco no era fascista era franquista y el solito se nombró caudillo por la gracia de Dios... también recuerdo leer que era centrista ya que se creía el centro de todo jeje por eso no estaba ni con la derecha ni con la izquierda solo estaba con él mismo y amen.

Lo que si está claro es que jamás cedió ante las presiones de nadie, extranjeros incluidos.


Toma ya ni Durruti tampoco... 


Pero lo que si es cierto que no se casó ni con los de su propio bando que una vez terminada la guerra no quisieron apoyarlo, una prueba palpable de que no fue nunca de derechas y que reafirma lo que antes he dicho.
avatar
Ruta AP7
4-Soldado
4-Soldado

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 95
Puntos patrióticos : 1587
Reputación : 162
Fecha de inscripción : 28/11/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por BRUC el Jue Abr 28 2016, 19:11

@Ruta AP7 escribió:

Pero lo que si es cierto que no se casó ni con los de su propio bando que una vez terminada la guerra no quisieron apoyarlo

¿A quien te refieres?
avatar
BRUC
62-Teniente de Navio
62-Teniente de Navio

Trofeos y Medallas : *12*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 8488
Puntos patrióticos : 149447
Reputación : 24338
Fecha de inscripción : 26/06/2014
Localización : Deslocalizado

http://coe-41.blogspot.com.es/p/vb.html

Volver arriba Ir abajo

¿Franco era fascista?

Mensaje por BRUC el Mar Ago 02 2016, 19:27



Franco no fue nunca fascista. Ni él ni su régimen, ni siquiera en los momentos en que más se parecían al fascismo sus formas externas. El fascismo, más allá de la retórica y de esa abusiva tendencia –de origen comunista- a calificar como “fascista” a cualquier régimen autoritario de derechas, es una etiqueta que corresponde a realidades ideológicas y políticas muy concretas, y apenas ninguna de ellas se da en el franquismo ni en la propia persona de Franco.
¿Qué quiere decir “fascismo”? Stanley Payne, en su Historia del fascismo (Planeta, Barcelona, 1995, p.15), utiliza materiales de Ernst Nolte, Giovanni Gentile y Juan José Linz para proponer una tabla muy completa de rasgos fundamentales. Basta repasarlos para constatar hasta qué punto el franquismo no fue un fascismo.
El fascismo, de entrada, se caracteriza por su adhesión a una filosofía idealista, vitalista y voluntarista, que implica normalmente la intención de crear una cultura moderna, secular y autodeterminada. Esto quiere decir que el fascismo bebe en las corrientes filosóficas de la segunda mitad del siglo XIX y años sucesivos, es decir, la modernidad tardía. Frente al mundo tradicional, que ponía a Dios en el centro de todas las cosas, la modernidad reivindica al hombre como motor del mundo. A partir de este esquema de pensamiento nacen formas de describir la realidad que pasarán a las teorías políticas. El fascismo es una de ellas. Idealismo, vitalismo, voluntarismo, dice Payne. ¿Qué quiere decir eso? Más o menos esto: el mundo no está cerrado ni ordenado, sino trágicamente abierto al caos; sólo se ordena con la fuerza de la idea, con la voluntad del hombre que imprime su sello a las cosas; esa voluntad corresponde a líderes superiores o a minorías egregias que encuentran en el ejercicio de su poder, de su voluntad (de su voluntad de poder), la legitimidad de su acción sobre la Historia. El fascismo en sentido estricto deriva de este concepto de las cosas. Es un movimiento profundamente moderno, arraigado en una visión del mundo sin causa divina ni orden natural.
¿Hay algo de eso en el franquismo? Ni por asomo, ni siquiera en las formulaciones teóricas de la Falange. Excluida la filosofía de Ramiro Ledesma y algunas intuiciones de Giménez Caballero –quizá los únicos nombres propiamente fascistas del entorno del régimen, anteriores en todo caso a la guerra civil-, la doctrina que vertebró al franquismo está en los antípodas del modernismo fascista. La visión del mundo franquista es profundamente religiosa, cristiana, tradicional. Eso es así incluso en los escritos más tempranos de teóricos falangistas como Eugenio Montes. Si el estilo fascista reivindica la voluntad trágica frente al mundo en caos, el estilo franquista prefiere la imagen del hombre de fe que ordena el mundo en nombre de Dios y de la tradición. Su bisabuelo no es Hegel, sino Menéndez Pelayo. No es moderno, sino reaccionario en el sentido filosófico de ambos términos.
Pragmatismo contra ideología
El segundo elemento específico del fascismo, según la tabla de Payne, es la creación de un nuevo Estado nacionalista autoritario, ajeno a modelos o principios tradicionales. Esto es transparente en los casos italiano o alemán: son, efectivamente, nacionalistas y autoritarios, y en ambos casos se proclama explícitamente la ruptura con el orden tradicional. La Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler son estados laicos, secularizados, integralmente modernos. ¿Y el franquismo? Lejísimos de eso. El Estado del 18 de julio es declaradamente confesional desde el principio, se coloca bajo la advocación de la Iglesia y le entrega parcelas no menores de poder político. El Estado de Franco fue moderno en su centralismo autoritario, pero fue tradicional en la legitimación del poder: el Caudillo lo era “por la gracia de Dios”.
¿Y en lo económico? ¿Fue fascista el franquismo en lo económico? Sólo un poco y sólo al principio; después, a partir de los años 50, en absoluto. El fascismo se caracteriza por crear una nueva estructura económica de ámbito nacional altamente reglamentada, multiclasista e integrada. Es el modelo del corporativismo nacional en Italia y del nacionalsocialismo en Alemania. El modelo teórico del nacionalsindicalismo, aportación de la Falange al régimen de Franco, pretendía seguir similares patrones; a ellos responde el Fuero del Trabajo, que convertía a los sindicatos verticales en pilar económico del Estado. Pero es un hecho que el nacionalsindicalismo sólo funcionó durante un cierto tiempo y, además, de manera incompleta. En 1941 es cesado como jefe de la organización sindical el falangista Gerardo Salvador Merino y su destierro a las Baleares pone punto final a la experiencia. A partir de ese momento, el sindicalismo vertical se transforma en un instrumento de pacificación de las relaciones laborales en beneficio de las empresas y, eso sí, bajo el control del Estado. Es verdad que el Fuero garantizará derechos importantes para los trabajadores, pero éstos quedarán lejos de conformar aquella base popular del régimen con la que soñaban los teóricos del nacionalsindicalismo. De manera que, en lo económico, el franquismo tampoco fue un fascismo. Las medidas de liberalización introducidas a partir de los años cincuenta terminarán de alejarlo del modelo, en provecho de un criterio estrictamente pragmático.
El fascismo se señala también por una evaluación positiva de la violencia y la guerra, que implica la disposición a recurrir efectivamente a ellas. No hay demostración más evidente que la realidad: todos los fascismos murieron en la guerra. ¿Y el franquismo? El franquismo, aun apoyado explícitamente en su origen por Hitler y Mussolini, funcionó al revés: nació de una guerra (civil) y permaneció alejado de los campos de batalla, sin más sobresaltos que los de Ifni y el Sáhara, donde tampoco se planteó una guerra. La intervención bélica en la segunda guerra mundial, la División Azul, no se enfocó como una guerra de Estado, sino de partido, es decir, de voluntarios. La retórica belicista de la posguerra civil evolucionó rápidamente hacia la imagen de Franco como pacificador y desembocó en la campaña de los “Veinticinco años de paz” en 1964. De manera que los ardores bélicos se templaron muy pronto, por más que la liturgia militar se mantuviera en determinadas manifestaciones públicas. Tampoco en esto el franquismo fue un fascismo. Ni lo fue en política exterior, donde el fascismo tiende al expansionismo, pero Franco, por el contrario, se limitó a contemporizar de la manera más pragmática posible con unos y con otros, tanto antes como después de la segunda guerra mundial. En materia territorial, el régimen de Franco se plegó a las condiciones generales de la descolonización en Marruecos y en Guinea. Y en materia diplomática, apostó por criterios geopolíticos completamente objetivos: alineamiento con la órbita de poder norteamericana y paciente espera en la puerta de Europa. Pragmatismo, una vez más.
Contra liberales y comunistas
Dentro del estilo filosófico e ideológico  sobre el que se asienta el fascismo, juegan un papel muy importante sus negaciones: antiliberalismo, anticomunismo, anticonservadurismo. El franquismo tuvo en común con los fascismos sus enemigos: el comunismo y el liberalismo, sin duda. Pero no todos sus enemigos, porque tanto el facismo italiano como el nacionalsocialismo alemán declararon igualmente enemigos a los conservadores –de hecho, conservadores serán los que intenten matar varias veces a Hitler-, mientras que Franco siempre tuvo en los sectores conservadores su apoyo principal. Y ello precisamente porque el franquismo no se inspiró en principios fascistas, sino tradicionales.
El franquismo fue, sí, un anticomunismo desde su mismo nacimiento, el 18 de julio de 1936 (cuando aún no había tal franquismo), hasta el testamento político del dictador, y en el comunismo halló el régimen una suerte de enemigo perpetuo. ¿Fue también un antiliberalismo? Lo fue, sin duda, en el aspecto filosófico, moral, pero no tanto por emulación fascista como por inspiración cristiana: los argumentos del régimen contra el liberalismo son los mismos que llevaron a Pío IX a condenarlo en el Syllabus de 1867. El franquismo fue también antiliberal en el aspecto político, pero con matices: siendo radicalmente ajeno a las formas del liberalismo democrático tal y como se impusieron en los regímenes parlamentarios, mantuvo sin embargo una estructura de división de poderes razonablemente moderna, en especial en lo que concierne al poder judicial. El franquismo no fue en nada, ciertamente, un liberalismo, pero se atuvo a determinados usos habituales en el espacio político de occidente, cosa que no ocurrió, por ejemplo, en la Alemania nazi. Y aún más ambiguas son las relaciones del franquismo con el liberalismo en el plano económico: siendo un régimen doctrinalmente a-liberal, partidario de la economía centralizada y dirigida, sin embargo su práctica de gobierno fue más bien la de un “capitalismo de Estado” cada vez más liberalizado a partir de los años cincuenta.
Pero, entonces, ¿y las camisas azules y los himnos y el partido único? ¿No es eso estilo fascista? Si. Y el fascismo, además de una ideología o una doctrina, es precisamente un estilo, como explicó ampliamente Armin Mohler. Ahora bien, toda esa liturgia es inseparable de una tentativa de movilización de las masas, con la militarización de las relaciones políticas y con el objetivo de crear una milicia de partido. Pero el franquismo, por el contrario, muy rara vez trató de movilizar a nadie, más bien al revés. En vano buscaremos en el franquismo ese aire de movilización permanente en magnas concentraciones uniformadas, al estilo italiano o alemán. Ni siquiera en las liturgias masivas de "coros y danzas". En cuanto a las relaciones políticas, al margen de la retórica falangista (confinada por otra parte a la estructura del Movimiento Nacional), nunca se militarizaron; más bien siguieron un patrón jerárquico de tipo ancien régime, lejos del tono directo de “camaradería vertical” que caracteriza a las formas militares. Y, por supuesto, de milicia del partido, nada de nada: cuando acabó la guerra, la Falange mantuvo milicias, pero bajo el mando de militares como Muñoz Grandes. Por otra parte, aquellas milicias, prontamente desaparecidas, nunca tuvieron una función semejante, ni de lejos, a las otorgadas a las SA o a las SS bajo el nacionalsocialismo. Y respecto a la liturgia de Estado, no fue una liturgia de partido, sino, con frecuencia, una liturgia eclesiástica, sobre todo en los años del “nacional-catolicismo”.
Caudillo
Hay un rasgo académico del fascismo donde el parentesco con el franquismo es más claro: la tendencia específica a un tipo de mando autoritario, carismático, personal. El fascismo es inseparable de la figura del líder, Duce, Führer, Caudillo o como se le quiera llamar. También el franquismo es inseparable de la figura de Franco. Ahora bien, los fascismos estaban concebidos de tal modo que el movimiento podría sobrevivir al líder, no se extinguiría con él, mientras que en el caso del Caudillo español, por el contrario, nadie pensó en un “franquismo después de Franco”: desde fecha tan temprana como 1947 el propio dictador arregló las cosas para un cambio de sistema que implicaría la coronación de un Rey. Y otra cuestión crucial: todos los líderes fascistas son dictadores, pero no todos los dictadores son fascistas ni su estilo de mando se corresponde con las características del fascismo. Aquí intervienen innumerables elementos, desde el origen de la investidura dictatorial hasta el sistema de controles efectivos del poder que sirvan de contrapeso al dictador. Franco, que fue evidentemente un dictador, en líneas generales carece de los elementos de carisma personal que caracterizan a los grandes líderes fascistas. En cuanto a su forma de ejercer el poder, resultó formalmente limitada por la progresiva institucionalización de consejos con funciones ejecutivas o consultivas específicas. Franco fue un dictador, sí, pero no un dictador fascista.
¿Hay que decir más? El fascismo implica una deificación del Estado, pero Franco nunca quiso hacer del Estado una religión. El fascismo se basa en la existencia de un partido único que actúa como vanguardia política y encarnación del pueblo-nación, pero el Movimiento resultante de la fusión de la Falange y el Requeté jamás gozó, ni siquiera en la primera época, de atribuciones de ese carácter. El fascismo es un totalitarismo que pretende encauzar por una sola vía todas las manifestaciones de la vida social, pero en la España de Franco siempre existió una pluralidad (ciertamente, controlada) de “vías”, desde las asociaciones católicas hasta el Ejército y el Movimiento, pasando por la burocracia del Estado o por las corporaciones económicas, por no hablar del poder fáctico de la Iglesia. El fascismo, en fin, como movimiento moderno que es, se asienta sobre una cultura de la movilización absoluta y permanente de las masas, pero el Movimiento rara vez buscó “movilizar” a masa alguna e, incluso al contrario, se le ha reprochado apoyarse sobre lo que Dionisio Ridruejo -falangista que acabó en el socialismo cristiano- llamó “el macizo inconmovible de la raza”.
En la retórica de la política cotidiana seguiremos escuchando, sin duda, que Franco fue “un nazi y un fascista”, como recientemente dijo la simpar Celia Villalobos, que, por cierto, antes de “progresista del PP” fue funcionaria de la Organización Sindical franquista. Pero si hablamos en serio, dando a cada cosa su apropiado concepto, la realidad es la que es. Franco no fue fascista jamás. Y su régimen –dictatorial, autoritario, sí- no fue un régimen fascista. Fue otra cosa. Por eso no es impropio hablar de "franquismo".
avatar
BRUC
62-Teniente de Navio
62-Teniente de Navio

Trofeos y Medallas : *12*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 8488
Puntos patrióticos : 149447
Reputación : 24338
Fecha de inscripción : 26/06/2014
Localización : Deslocalizado

http://coe-41.blogspot.com.es/p/vb.html

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por Ruta AP7 el Sáb Ago 06 2016, 08:18

@BRUC escribió:
@Ruta AP7 escribió:

Pero lo que si es cierto que no se casó ni con los de su propio bando que una vez terminada la guerra no quisieron apoyarlo

¿A quien te refieres?


A los falangistas que no quisieron apoyarlo que los exilió o los metió en la cárcel.
avatar
Ruta AP7
4-Soldado
4-Soldado

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 95
Puntos patrióticos : 1587
Reputación : 162
Fecha de inscripción : 28/11/2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por BRUC el Sáb Ago 06 2016, 08:22

@Ruta AP7 escribió:
@BRUC escribió:
@Ruta AP7 escribió:

Pero lo que si es cierto que no se casó ni con los de su propio bando que una vez terminada la guerra no quisieron apoyarlo

¿A quien te refieres?


A los falangistas que no quisieron apoyarlo que los exilió o los metió en la cárcel.

Ah! sí..es cierto. Para Franco la lealtad era una divisa imprescindible para quienes estaban a su lado. De hecho creó una red de información independiente para saber de buena mano con quien se sentaba: afectos y desafectos.
avatar
BRUC
62-Teniente de Navio
62-Teniente de Navio

Trofeos y Medallas : *12*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 8488
Puntos patrióticos : 149447
Reputación : 24338
Fecha de inscripción : 26/06/2014
Localización : Deslocalizado

http://coe-41.blogspot.com.es/p/vb.html

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Franco era fascista?

Mensaje por Torquemada2014 el Dom Ago 07 2016, 09:56

Aunque, sin duda, el Generalísimo, como hombre culto e informado, habría recibido las saludables influencias del fascismo y el nacionalsocilismo, era algo más que un lider político o militar al uso, era Caudillo de España por la Gracias de Dios cosa que, por cierto, le deparó el odio de un sector del falangismo, lo cual fue debidamente atajado, en su momento.
avatar
Torquemada2014
35-Sargento 1º
35-Sargento 1º

Trofeos y Medallas : *1*
[table class="medallero"="border: 1px solid blue; width: 100%;"]
[tr style="background-color: Navy ; color: white;"]
[td style="text-align: center; padding: 3px;"]-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas![/td]
[/tr][td]
[/td][/table]
España
Advertencias : 100%
Mensajes : 2324
Puntos patrióticos : 14154
Reputación : 5908
Fecha de inscripción : 17/11/2014

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Publicar nuevo tema   Responder al tema
 
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.