Traductor
Lee y respeta las Normas del Foro






El Reducto de AGF


El reducto de Richi


El Reducto de Juan García



Últimos temas
» Leer o no leer embrutecerse o desarrollarse
Hoy a las 18:02 por BRUC

» Multa de 150.000 euros a la Cope por anunciar ron y vino en sus deportes
Hoy a las 17:39 por BRUC

» Santander derriba el monumento a la IV División de Navarra
Hoy a las 17:35 por BRUC

» Sanidad comprará 80.000 fármacos al mes para transexuales
Hoy a las 17:33 por BRUC

» Las brigadas mixtas, una máquina de asesinar al servicio del Frente Popular
Hoy a las 17:30 por BRUC

» Agentes policiales se manifiestan en Barcelona contra "la impunidad de la CUP"
Hoy a las 17:27 por BRUC

» Portugal presentará una queja contra España por el almacén nuclear de Almaraz
Hoy a las 16:46 por HIMNOSHISTORICOS

» El arzobispo italiano Carlo Liberati, una voz en el desierto: “En 10 años todos los europeos seremos musulmanes por nuestra estupidez”
Hoy a las 16:34 por HIMNOSHISTORICOS

» Humor gráfico y chistes
Hoy a las 15:35 por HIMNOSHISTORICOS

» Zamora retirará a Franco la Medalla de Oro de la ciudad
Hoy a las 15:27 por Torquemada2014

» "Los yihadistas van a ganar. Ellos tienen cojones"
Hoy a las 15:27 por HIMNOSHISTORICOS

» Miguel Blasco: “En poco tiempo, se ha dado un cambio radical en la mentalidad de los españoles”
Hoy a las 14:34 por HIMNOSHISTORICOS

» Noticias portuguesas sobre Olivenza
Hoy a las 10:30 por deuteros

» Suicidios en las fuerzas de seguridad del estado: un mal endémico
Hoy a las 05:56 por BRUC

» El Estado no da a la Iglesia 11.000 millones: desmontando un nuevo bulo de Europa Laica
Ayer a las 20:21 por Invitado

» El PP se acobarda y retira la moción para quitar del callejero a 'La Pasionaria'
Ayer a las 19:11 por Invitado

» Un partido Identitario de donde tendría que arañar votos, de la Izquierda o de la Derecha
Ayer a las 17:09 por Torquemada2014

» El Gobierno del PP 'contempla' incluir fiestas islámicas en el calendario laboral
Ayer a las 14:12 por Invitado

» ¿Las ideas de ETA se pueden defender en democracia, pero las de Alicia Rubio no?
Ayer a las 12:21 por HIMNOSHISTORICOS

» Hasta nunca, Obama
Ayer a las 11:55 por HIMNOSHISTORICOS

» Puerto Rico levanta una estatua de Colón el doble de grande que la de la Libertad de Nueva York
Ayer a las 02:28 por HispanoCortés501

» 2 de enero: 525 años de la Toma de Granada
Ayer a las 02:25 por HispanoCortés501

» Holanda ya obliga a los refugiados a respetar los valores occidentales
Ayer a las 02:21 por HispanoCortés501

» Un joven entra a tiros en el Mercadona gritando ‘Alá es grande’
Ayer a las 02:16 por HispanoCortés501

» El yihadista condenado en Bilbao recibe del Gobierno 875 euros de ayudas
Ayer a las 02:12 por HispanoCortés501

» El separatismo pierde la mayoría en la encuesta de la propia Generalitat
Ayer a las 02:00 por HispanoCortés501

» Jordi Pujol admite que su famiIia tuvo dinero en paraísos fiscales desde hace más de 30 años
Sáb Ene 14 2017, 21:32 por El Zorro

» LUIS JIMÉZ DE ASÚA EL ATENEO DE ALBACETE Y JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Sáb Ene 14 2017, 16:05 por RICHI

» Parque temático de la Paleoizquierda
Sáb Ene 14 2017, 15:56 por HIMNOSHISTORICOS

» Expedición filantrópica internacional de la vacuna por Francisco Javier Balmis
Sáb Ene 14 2017, 14:05 por Neilo65

» Aspectos extraños del atentado del maratón de Boston
Sáb Ene 14 2017, 12:21 por Juan Garcia

» Anticorrupción pide prisión para Oleguer Pujol
Sáb Ene 14 2017, 11:45 por Valle

» Un histórico etarra llama a volver a las armas: 'La guerra se gana a tiros'
Sáb Ene 14 2017, 11:43 por Valle

» PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES 139 ¿PONDRÁN NUEVOS IMPUESTOS PARA PAGAR las PENSIONES?
Sáb Ene 14 2017, 09:40 por Antonio García Fuentes

» En China aprueban pena de muerte para políticos corruptos
Sáb Ene 14 2017, 08:19 por Valle

» Guerra de Siria
Sáb Ene 14 2017, 03:48 por Juanma_Breda

» El Ejército pide poder regresar al Salón de la Infancia de Barcelona
Vie Ene 13 2017, 20:27 por Invitado

» La ONU: ¿Para qué sirve a la humanidad?
Vie Ene 13 2017, 10:24 por Antonio García Fuentes

» 1785 motivos para presumir de ser español
Jue Ene 12 2017, 23:57 por ilustrado

» Un satélite israelí descubre en Siria dos lanzamisiles rusos con capacidad nuclear
Jue Ene 12 2017, 23:41 por Neilo65

» ERNESTO "CHE" GUEVARA: UNA GRAN FARSA MARXISTA
Jue Ene 12 2017, 20:43 por El Zorro

» Blas de Lezo: textos, videos, libros, homenajes, etc.
Jue Ene 12 2017, 18:03 por ilustrado

» ESPAÑA: ¿Terminará como Venezuela o peor?
Jue Ene 12 2017, 12:16 por Antonio García Fuentes

» Identidad Mitológica vasca
Jue Ene 12 2017, 00:53 por ilustrado

» Potestad pontificia de Juan de Torquemada
Jue Ene 12 2017, 00:44 por ilustrado

» niunpasoatras.org os desea feliz Navidad y un próspero año 2017.
Jue Ene 12 2017, 00:24 por ilustrado

» Historia del Camino de Santiago
Jue Ene 12 2017, 00:21 por ilustrado

» El “infeliz año nuevo” para España
Miér Ene 11 2017, 17:54 por Antonio García Fuentes

» Ada Colau se abre a un referéndum no pactado, siempre que sea "efectivo" y con garantias
Miér Ene 11 2017, 17:26 por El Zorro

» Un cachorro del ISIS asesina a un prisionero de un disparo en la cabeza
Miér Ene 11 2017, 15:29 por Neilo65

Consigue Trofeos y Medallas participando en...








REDES SOCIALES








Grupo en Facebook
últimos Patriotas conectados
Mis Amigos
niunpasoatras.org-Copyright©

La desdicha de un cruzado en el siglo XX

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La desdicha de un cruzado en el siglo XX

Mensaje por URSINO el Mar Jun 02 2015, 22:22






Así murió Stéphane Zanétacci


19 de julio de 1976. Guerra civil del Líbano. Beirut está ardiendo. En el campo de Tal-el-Zaatar caen heridos tres franceses. ¿Eran mercenarios, asesores militares, algún comando especial?



JOSÉ JAVIER ESPARZA




19 de julio de 1976. Guerra civil del Líbano. Beirut está ardiendo. En el campo de Tal-el-Zaatar caen heridos tres franceses. ¿Eran mercenarios, asesores militares, algún comando especial? No: eran estudiantes de la facultad parisina de Assas. Los tres, con unos cuantos amigos, se habían alistado voluntarios en las milicias cristianas para librar aquella cruzada en el viejo protectorado francés. Uno de ellos se dejó allí la vida: Stephane Zanetacci, veintiún años, hijo de familia comunista y militante del grupo ultra Action Jeunesse.

¿Cómo habían ido a parar allí aquellos estudiantes? Eran los restos del naufragio de la derecha radical francesa. Después del abandono de Argelia, después de Mayo del 68, después de mil batallas perdidas, un joven romántico con ansias de devolver el alma a Occidente lo tenía más bien crudo: ¿para qué devolver el alma a quien quiere prescindir de ella? Ahora bien, fuera de Francia, fuera de Europa, había otros mundos y otros horizontes; otros lugares donde el destino de la cristiandad se jugaba todos los días en las barricadas con un subfusil en la mano, otros campos de batalla donde los paladines podían resucitar enarbolando las viejas banderas. Por ejemplo, el Líbano, donde las milicias cristianas afrontaban en aquellos momentos una guerra feroz contra los refugiados palestinos. “Siempre nos quedará Tierra Santa”, pensaron aquellos cruzados sin causa. Y allá marcharon.

El infierno libanés

Hoy imaginamos el Líbano como un lugar sacudido eternamente por la guerra, pero no siempre fue así. Entre la segunda guerra mundial y los años 70, el Líbano había sido una especie de Suiza donde reinaban la paz y la prosperidad, entre otras cosas por el intenso flujo financiero que el país acogía. Líbano había sido protectorado francés desde mediados del siglo XIX, cuando París intervino para frenar las espantosas matanzas de cristianos a manos de los drusos. El país obtuvo su independencia en 1943. Lo que nacía era un estado de mayoría cristiana y abiertamente pro-occidental en una región dominada por los musulmanes. Y pronto, al sur, un incómodo vecino: el recién creado estado de Israel.

En el Líbano vivían tres comunidades: los cristianos “maronitas” (católicos de la iglesia oriental siria), los drusos (una variante del islam estrictamente libanesa) y los musulmanes. A pesar de las continuas tensiones, la convivencia habría sido posible si no hubiera ocurrido algo que rompió el paisaje: la guerra de Israel contra los palestinos, que forzó el desplazamiento masivo de estos últimos a tierras libanesas. Hacia 1967, cuando la “guerra de los seis días”, ya había en Líbano cerca de medio millón de palestinos para una población total que no llegaba a los tres millones de habitantes. En 1970, la principal organización armada palestina, la OLP de Arafat, fue expulsada de Jordania y vino a instalarse precisamente en la capital del Líbano, Beirut. Los palestinos organizaron milicias y pronto controlaron el sur del país, desde donde atacaban la frontera con Israel.

Nadie supo frenar el conflicto, quizá porque era imposible frenarlo. Cuando la presión palestina se hizo insoportable, los partidos libaneses de derechas crearon sus propias milicias armadas. Lo que nació entonces fue, por decirlo así, una guerra dentro de otra y ésta, a su vez, dentro de otra mayor: la guerra entre libaneses cristianos y palestinos quedaba dentro de la guerra entre Israel y los países musulmanes, la cual a su vez venía a englobarse dentro de la “guerra fría” entre Occidente y la Unión Soviética, porque el primero apoyaba a libaneses y judíos, mientras la segunda respaldaba a palestinos y musulmanes. Parece muy complicado, pero esto sólo es una simplificación: la realidad era más complicada aún.

Algo peor que una guerra

El polvorín estalló el 13 de abril de 1975. Ese día, ante la iglesia de Ainn El Remaneh, milicianos palestinos abrieron fuego contra los cristianos. Acto seguido pasó un autobús de palestinos que fue a su vez tiroteado por los cristianos. Los altercados se extendieron al resto de la ciudad. Así comenzó la guerra civil del Líbano. Se calcula que los palestinos movilizaban en torno a 50.000 milicianos. En cuanto a los cristianos libaneses, sus efectivos reales se limitaban a unos 15.000 combatientes. En otro tiempo, las potencias occidentales habrían ayudado al Líbano; ahora, sin embargo, todo el mundo temía que meter la mano en aquella guerra civil disparara las tensiones. Los cristianos libaneses se vieron solos. Y en los ambientes nacionalistas de la vieja metrópoli, Francia, corrió una voz: había que ayudar a los cristianos del Líbano.

Entonces es cuando aparece nuestro personaje: Stephane Zanetacci, veintiún años, de familia comunista y estudiante en la facultad de Assas, en el viejo barrio latino de París. Los primeros voluntarios franceses habían asomado por el Líbano desde la primavera de 1975. Su perfil, unánime: jóvenes de poco más (si no menos) de veinte años, estudiantes de Derecho o Económicas en Assas, militantes de grupos de derecha radical, sin formación militar alguna, pero dispuestos a ofrecer su brazo en defensa de la cristiandad libanesa frente al doble acoso socialista y musulmán. ¿Cuántos acudieron allí? Pocos: no más de treinta o cuarenta, según las diversas fuentes. No eran mercenarios; de hecho, no cobraron ni un dólar por sus servicios. Sólo querían ser cruzados en un tiempo en el que ya no había cruzadas.

Cruzados sin causa

Lo que encontraron en el Líbano, sin embargo, tenía poco que ver con las batallas medievales. La guerra urbana es un infierno donde no hay campo de batalla ni combatientes, porque todo es campo de batalla y todos son posibles combatientes. Los francotiradores palestinos se habían adueñado de numerosos barrios. Desde allí disparaban a todo lo que se moviera: mujeres, niños, lo que fuera. En un paisaje así, el combate es una rutina siniestra: patrullas día y noche por galerías, azoteas, viviendas semiderruidas, bajo un fuego que nunca se sabe dónde está.

Al amanecer del 19 de julio de 1976, una docena de voluntarios franceses avanza hacia el campo palestino de Tal-el-Zaatar, que los fedayines han convertido en una fortaleza desde la que atacan a los barrios cristianos. De repente surge de la nada una tempestad de fuego: explosiones, ráfagas de ametralladora. Caen tres hombres. Entre ellos, Stephane. Tiene dos pedazos de metralla en el vientre. Morirá pocas horas después, en la camilla del cirujano. El resto de los voluntarios no tardará en volver a casa.



Si Stephane hubiera muerto en el siglo XII, hoy le recordaríamos como uno de aquellos caballeros cruzados que lo dejaron todo para entregar la vida en Tierra Santa. Pero como murió en el sórdido siglo XX, cuando ya nadie creía en cruzadas ni en lugares santos, al pobre Zanetacci se le recuerda como un simple demente reaccionario que fue a meter la nariz en una guerra donde nada se le había perdido. Desde entonces, el Líbano se ha convertido en una tierra torturada. La última guerra, la de 2006, provocó el desplazamiento de casi un millón de personas. El Líbano aún no se ha recuperado de aquello y, lo que es peor, parece que nunca se recuperará. Quizá, después de todo, Zanetacci y sus amigos no estaban tan locos.



http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=5092

URSINO
35-Sargento 1º
35-Sargento 1º

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 2273
Puntos patrióticos : 17630
Reputación : 6653
Fecha de inscripción : 14/06/2014
Localización : JAÉN-ESPAÑA

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Publicar nuevo tema   Responder al tema
 
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.