Traductor
Lee y respeta las Normas del Foro






El Reducto de AGF


El reducto de Richi


El Reducto de Juan García



Últimos temas
» 7 cosas que tendría que hacer Rajoy si es verdad que no cree en muros ni fronteras
Ayer a las 22:30 por Torquemada2014

» Declaración conjunta del Presidente Juncker, el Presidente Rajoy y el Primer Ministro Costa sobre el acuerdo amistoso a propósito del asunto de Almaraz
Ayer a las 21:11 por Valle

» LA FRASE - MITAD MONJE MITAD SOLDADO
Ayer a las 19:30 por RICHI

» Aquí la voz de Europa
Ayer a las 18:54 por Juanma_Breda

» Una más por aquí!!
Ayer a las 18:49 por niunpasoatras.org

» Alfonso: «Guardiola debió renunciar a la selección, y Piqué está en la misma tesitura»
Ayer a las 15:19 por Mastieno

» El FN, 'más fuerte que nunca' según la prensa francesa
Ayer a las 15:15 por Mastieno

» Ceuta pide ayuda al Ejército para hacer frente a la oleada de inmigrantes
Ayer a las 15:11 por Mastieno

» Paises mas temidos por otras naciones
Ayer a las 14:53 por Neilo65

» La Memoria Histórica de Cartagena también ataca a Millán Astray
Ayer a las 14:35 por Neilo65

» ESCRITOS DE Y PARA EL ALMA 8 LA FILOSOFÍA... ¡A LA HOGUERA!
Ayer a las 10:17 por Antonio García Fuentes

» EL GRAN ERROR DE ESTA DEMOCRACIA
Mar Feb 21 2017, 23:25 por RICHI

» El Congreso gastará 230.000 euros en cambiar sus cocinas y electrodomésticos
Mar Feb 21 2017, 20:53 por Clemente

» Una familia italiana acoge a un refugiado y viola dejando embaraza a la hija de 12 años
Mar Feb 21 2017, 16:17 por Neilo65

» Hallado Zelandia, un enorme continente sumergido en el Pacífico
Mar Feb 21 2017, 15:22 por BRUC

» El cerebro' de los atentados del 11-M es puesto en libertad tras sólo 12 años de cárcel
Mar Feb 21 2017, 15:04 por Juanma_Breda

» Alberto Garzón defiende que el opositor venezolano Leopoldo López esté en la cárcel "por golpista"
Mar Feb 21 2017, 15:02 por BRUC

» Noticias portuguesas sobre Olivenza
Mar Feb 21 2017, 14:59 por Juanma_Breda

» Decenas de refugiados queman coches y atacan a la policía en Estocolmo.
Mar Feb 21 2017, 14:54 por Juanma_Breda

» Los Mossos detendrían a Forcadell y Puigdemont si lo ordena un juez
Mar Feb 21 2017, 13:25 por Agustín1968

» El “bizcochazo real” El 18 de febrero entre las 19 y 21 horas, en “Mega TV” se transmitió un muy amplio informe o investigación, sobre el tan difundido caso “Nóos” cuyos principales protagonistas so
Mar Feb 21 2017, 09:47 por Antonio García Fuentes

» Blas Piñar la España de hoy
Mar Feb 21 2017, 08:19 por APKSPAIN

» BOBOS DE LA TRIBU
Mar Feb 21 2017, 00:38 por La Revolución por Hacer

» La lucha ideológica en las Universidades
Lun Feb 20 2017, 19:19 por La Revolución por Hacer

» Resumen de los partidos anti-inmigración de Europa (I): Front National (Francia), Afd (Alemania), FPÖ (Austria), Reino Unido, Holanda, Bélgica y Suiza
Lun Feb 20 2017, 19:00 por Juan Garcia

» La Legión Española
Lun Feb 20 2017, 14:21 por HIMNOSHISTORICOS

» Mi música, tu música, nuestra música
Lun Feb 20 2017, 14:14 por HIMNOSHISTORICOS

» EL ROBO DE ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES RESUMIDO EN CORTO ESPACIO
Lun Feb 20 2017, 10:36 por Antonio García Fuentes

» El coletas hace apologia del terrorismo al estilo Etarra
Dom Feb 19 2017, 21:07 por Clemente

» Donald Trump: “El islam supone un gran problema para planeta”
Dom Feb 19 2017, 18:14 por Mastieno

»  La II Republica española
Dom Feb 19 2017, 18:10 por Valle

» RAMBLA LIBRE .COM / CIEN MIL PAYASOS Y SETENTA MIL TONTOS ÚTILES
Dom Feb 19 2017, 17:11 por PODER JUDIO

» Más de 500 inmigrantes entran en Ceuta por la frontera del Tarajal
Dom Feb 19 2017, 15:13 por Juanma_Breda

» PEDRO VARELA CONFERENCIA 17 09 2016
Dom Feb 19 2017, 14:01 por HIMNOSHISTORICOS

» LA HORDA EN BALAGUER Bibliografía
Dom Feb 19 2017, 10:30 por RICHI

» Guerra de Siria
Dom Feb 19 2017, 09:12 por Juanma_Breda

» Mascotas Legionarias
Dom Feb 19 2017, 02:37 por Canvel07

» Por qué se ordenaron así las letras y otras curiosidades del teclado QWERTY
Dom Feb 19 2017, 01:38 por Canvel07

» Absuelta la Infanta Cristina; Urdangarin, condenado a 6 años
Sáb Feb 18 2017, 22:10 por Valle

» Una conferencia islámica elimina el rostro de las mujeres en su publicidad
Sáb Feb 18 2017, 21:54 por Lucía

» La mitad de los municipios españoles está en riesgo de extinción
Sáb Feb 18 2017, 12:25 por El Zorro

» Pensamientos y reflexiones 145 El Banco y el usuario - El prestamista y el usurero
Sáb Feb 18 2017, 09:44 por Antonio García Fuentes

» La Hispanidad contra Donald Trump
Sáb Feb 18 2017, 00:32 por ilustrado

» hispanos de Nuevo México
Sáb Feb 18 2017, 00:21 por ilustrado

» Zona Rock en Español
Vie Feb 17 2017, 20:24 por HIMNOSHISTORICOS

» Historia del Escudo y la bandera
Vie Feb 17 2017, 15:40 por BRUC

» Historia sobre el himno de España
Vie Feb 17 2017, 14:04 por Canvel07

» Una senadora de Podemos duda de la españolidad de Ceuta y Melilla
Vie Feb 17 2017, 12:25 por deuteros

» Recordando “la historia” reciente de esta España de ahora
Vie Feb 17 2017, 10:12 por Antonio García Fuentes

» Rajoy da a Carmena capacidad de decisión sobre el Valle de los Caídos
Jue Feb 16 2017, 22:02 por Neilo65

Consigue Trofeos y Medallas participando en...








REDES SOCIALES








Grupo en Facebook
últimos Patriotas conectados
Mis Amigos
niunpasoatras.org-Copyright©

El Gran Rescate español a Malta que puso fin a uno de los mayores asedios de la Historia

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El Gran Rescate español a Malta que puso fin a uno de los mayores asedios de la Historia

Mensaje por HIMNOSHISTORICOS el Miér Ago 12 2015, 22:20

Durante cuatro meses la Orden de Malta sufrió el ataque de la poderosa flota turca y de sus tropas, en su mayoría jenízaros. Tras una defensa numantina, donde el fuerte de San Elmo congregó la mayor parte de la gesta, los malteses solo recuperaron el aliento cuando las galeras españolas pudieron romper el bloqueo naval y los tercios viejos desembarcaron


abc
La Valette y sus caballeros dan gracias a Dios tras la retirada otomana, cuadro de Charles-Philippe Lariviére

El Gran Maestre de la Orden de Malta, Jean Parisot de la Valette, había ordenado a la pequeña guarnición de San Elmo resistir hasta la muerte sin imaginar que allí iba a jugarse en parte la supervivencia de su orden de cruzados. Construida en piedra maciza, esta fortaleza situada frente a la capital se encontraba defendida por solo 100 caballeros y 500 soldados, la mayoría españoles e italianos, que recibieron el fuego de piezas de artillería de unas dimensiones nunca vistas hasta entonces. Cuando la fortaleza ya solo era un amasijo de escombros defendido por un puñado de hombres, la Orden se dedicó a sustituir a los muertos y los heridos durante la noche. La impresión de que los defensores eran seres sobrenaturales caló entre las filas turcas que se pasaron un mes bombardeando unas ruinas que tosían pólvora de vez en cuando. Su esfuerzo titánico, entre los muchos que acometieron los malteses frente al ataque otomano de 1565, permitieron al Imperio español romper meses después el bloqueo y protagonizar el conocido como «El Gran Rescate de Malta»
Como narra el historiador Rubén Sáez Abad en «El Gran Asedio Malta, 1565» (HRM ediciones, 2015), los orígenes de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén se remontan a 1084, cuando mercaderes de la república de Amalfi fundaron en Jerusalén un hospital para peregrinos. Tras participar en las grandes cruzadas en Oriente Medio, la explosión otomana forzó a los hospitalarios a retroceder hacia Occidente. En 1310, la Orden se encontraba asentada en la isla de Rodas –que suponía un punto clave a nivel geoestratégico– desde donde lanzaban ataques piratas contra los intereses turcos y contra barcos cristianos dedicados a la trata de esclavos. Su nueva faceta como corsarios provocó un arranque de cólera de Solimán «El Magnífico», que, al frente de un ejército de 200.000 hombres, sitió Rodas en 1522. Con la retaguardia a poca distancia, Solimán no tuvo excesiva dificultad en obligar a la Orden a capitular y abandonar la isla. Pero toda esperanza musulmana de ver desaparecida la Orden se esfumó siete años después cuando Carlos I de España cedió la isla de Malta a los hospitalarios.

La Orden de Malta, enemigo Nº 1 de los turcos

El nuevo enclave de Malta suponía una estocada en el costado del Imperio Otomano y una excelente posición geoestratégica. No en vano, los líderes de la orden se mostraron defraudados con la sede en un principio, puesto que sus recursos y posibilidades se imaginaban muy lejanos a los de Rodas. Debido al avance berberisco –encabezado por el mítico pirata Dragut–, las operaciones de la orden tuvieron que multiplicarse. Entre ellas, la defensa de Pollensa (Mallorca), que sufrió el ataque de Dragut en 1550. La virulencia turca alcanzó su cota en 1551. El corsario y el almirante turco Sinán invadieron la isla de Malta con unos 10.000 hombres. Sopesado como inútil el ataque debido a las descomunales defensas, Dragut detuvo la acometida y se trasladó a un objetivo más sencillo: la vecina isla de Gozo, donde bombardeó la ciudadela durante días. Finalmente, el gobernador de los Caballeros en Gozo –Galatian de Sesse–, rindió la ciudadela. El corsario turco tomó como rehenes a casi la totalidad de la población (unos 5.000 habitantes) para después dirigirse a Trípoli, junto con Sinán Bajá, donde expulsó fácilmente a la guarnición de caballeros malteses.

ABC
Los Caballeros de la Orden defendiendo las murallas de San Juan de Acre en 1291
El Gran Maestre de la Orden entonces, Juan de Homedes, vio la amenaza musulmana cada vez más inminente y ordenó reforzar el Fuerte de San Ángel en Birgu. Además contruyó dos fuertes nuevos: el de San Miguel, en el promontorio de Senglea, y el de San Elmo, que sería crucial en el famoso sitio de 1565. Los nuevos fuertes fueron diseñados según la traza italiana, que reservaba a la artillería un lugar predilecto.

España quedó herida en la isla de Djerba, tras perder a 10.000 soldados

La hegemonía Otomana vivió su cenit en los siguientes años. En España, Felipe II se arrojó en vano a la conquista de la isla de Djerba (Túnez), en 1560, con una flota de 54 naves y 14.000 hombres, entre ellos una amplia representación de la Orden de Malta. La indecisión de Juan Andrea Doria y el duque de Medinacelli –cabezas marítimas de la operación– permitió que el almirante Pialí Baja sorprendiera a la flota imperial. Los otomanos capturaron o hundieron la mitad de las galeras españolas y, lo que resultó más grave, masacraron a 10.000 soldados que se encontraban atrincherados en tierra. Los 4.000 cristianos supervivientes –entre ellos el capitán Lope de Figueroa y el maestre de campo Andrade– fueron llevados a Estambul.

Wikipedia
Jean Parisot de la Valette
Para única ventaja cristiana, desde 1557, Jean Parisot de la Valette –caballero de la lengua de Provenza– se alzó a la cabeza de la orden. Su coraje y fortaleza moral serían claves en el largo asedio. No en vano, el Gran Maestre había calificado en el pasado de indefendible la Isla de Malta y se había mostrado partidario de trasladarse a Túnez. A principios de 1565, recibió advertencias del ataque, pero Jean de la Valette cometió una grave falta de previsión al empezar con retraso las medidas defensivas más elementales: reclutar soldados en Italia, acumular víveres, acelerar los trabajos de reparación de los fuertes, evacuar a los civiles y llevar a cabo una estrategia de tierra quemada en Malta y Gozo. La delicada situación económica de la Orden no permitían realizar tales acciones a la ligera, y solo cuando la flota enemiga se asomó en el horizonte el 18 de mayo –varios meses antes de lo previsto– el Gran Maestre se decidió a autorizar las medidas más extremas.

San Elmo, la gesta que retrasó la conquista

Comprometidos en numerosos frentes, el virrey de Sicilia, García de Toledolínea secundaria de la Casa de Alba– se limitó a enviar a un millar de arcabuceros cuando los malteses reclamaron su ayuda. En total, las fuerzas cristianas sumaban 4.920 soldados: 500 hospitalarios, 400 españoles pertenecientes a las compañías de Miranda y Juan de la Cerda, 600 italianos, 500 soldados de galeras, 500 esclavos de galeras, 2.000 milicianos malteses, 200 soldados griegos y sicilianos, 100 soldados de la comandancia.
Frente a estas exiguas fuerzas, las huestes otomanas habían reunido una de las mayores flotas de invasión de la historia moderna: 131 galeras y medio centenar de barcos de menor calado, cargados con un completo tren de asedio. En lo referido a las fuerzas terrestres el número oscila, según la fuente, de 25.000 a 40.000 soldados. La propaganda cristiana elevó la cifra con el fin de resaltar la hazaña, lo cual hace imposible estimar las cifras reales reunidas por Solimán. De lo poco nítido es que entre los turcos se incluían 4.000 fanáticos religiosos y 6.000 jenízaros (la infantería de élite otomana).
Los otomanos contaban solo con una enorme desventaja: su mando estaba dividido entre el visir Mustafa Bajá y el almirante Pialí Bajá, que a su vez quedaban supeditados al corsario Dragut cuando llegara procedente de Túnez. En la disputa por seleccionar el primer objetivo se impuso el criterio de Bajá: atacar la fortaleza de San Elmo antes de centrarse en la ciudad principal.

ABC
Mapa del archielago de Malta, con San Elmo al norte
La decisión de conquistar San Elmo bajo cualquier circunstancia fue a la postre una de las principales razones del fracaso turco. Un largo asedio lejos de las bases principales y con tantas bocas que mantener se vislumbró insostenible a cada semana que pasaba. «Los dos días estimados por Pialí para tomar San Elmo, cuando decidió acometerse el sitio, se estaban convirtiendo en una auténtica pesadilla para los mandos otomanos, que no encontraban la forma de reducir la resistencia de tan reducido enclave, por muchos medios humanos y materiales que concentraban en torno a él», explica Rubén Sáez en «El Gran Asedio Malta, 1565». Finalmente, el día 23 de junio, tras un mes de asedio y 6.000 muertos en las filas turcas se hicieron con su anhelado objetivo: ¡un amasijo de ruinas! Por el camino quedó el legendario Dragut, que, empeñado en impedir la llegada de refuerzos, fue alcanzado en su galera por un proyectil desde San Ángel.

La capital se salva de forma milagrosa

Incluso diezmadas, las fuerzas musulmanas seguían resultando aterradoras y durante todo el tiempo del bombardeo sobre San Elmo no habían aflojado el bloqueo marítimo. Por ello fue especialmente meritoria la venida amparada en la oscuridad del capitán español Juan de Cardona al frente de cuatro galeras y 600 soldados, la mayoría pertenecientes a la élite de los ejércitos españoles: los tercios españoles.

En la ciudad se empezaban a vivir situaciones de hambre y podredumbre

La llegada de Cardona fue la única noticia positiva en esos días. Con los suministros malteses en caída libre, Mustafá ordenó el primer ataque contra la ciudad principal el día 15 de julio. Para evitar los errores del asalto a San Elmo, el visir dividió sus fuerzas en tres grupos. En una operación combinada, 100 pequeñas embarcaciones de desembarco se lanzaron sobre el Gran Puerto, mientras las fuerzas terrestres atacaron las murallas exteriores de la ciudad. El ataque fracasó solo por la determinante actuación de una batería de cañones colocada en un punto clave.
En este primer asalto directo, los turcos hicieron gala de todo su músculo mientras entre los cristianos se empezaban a vivir situaciones de hambre extrema. En los siguientes asaltos, la figura de Jean Parisot de la Valette alcanzaría el máximo protagonismo a través de sus encendidas arengas y su enérgica presencia en primera línea de batalla.
El segundo asalto llevó al límite la resistencia de los malteses. Tras sufrir un bombardeo colosal, según una fuente turca se emplearon 130.000 balas de cañón, los muros de la ciudad a medio derruir recibieron dos ataques simultáneos el 7 de agosto. Con todo a favor de la causa turca y las huestes dentro de la ciudad, un golpe de suerte en el bando cristiano echó al traste la victoria musulmana. Así, la batida diaria del jefe de la caballería, Vincenzo Anastagi, se encontró por casualidad con el hospital principal de los otomanos, que, ante el ataque a su retaguardia, creyeron vislumbrar el desembarco de refuerzos españoles. No son gigantes sino molinos debió vociferar el visir al observar el repliegue turco. Paradójicamente, la legendaria caballería maltesa, que poco podía aportar en la defensa de las murallas pero tanta gloria había procurado a la Orden en el pasado, salvó a la ciudad cuando todo parecía perdido.

wIKIPEDIA
Llegada de la flota turca a Malta, por Mateo Pérez de Alesio
Sin interrumpir en ningún momento el bombardeo, los otomanos emprendieron sendos asaltos el día 19 y el día 31 de agosto, aprovechando que las lluvias de aquel día reducían efectividad a los arcabuceros cristianos. La situación dentro de la ciudad llegó a ser tan desesperada como para que el Consejo de Ancianos –órgano civil al mando de la ciudad– se retirara al Fuerte de San Ángel. Valette, no obstante, prefirió mantenerse en su posición, quizá sabedor de que los pulmones turcos no podían aguantar el aire eternamente.

El Gran Rescate español: Bazán a la cabeza

A principios de julio un joven miembro de la Corte del Rey Felipe II se escabullía por la noche de su residencia en Galapagar para tomar rumbo a Barcelona, donde una flota española se concentraba para dirigirse a Malta. Aquel joven era Don Juan de Austria y, aunque entonces se le impidió embarcar, pocos años después se encargaría de encabezar a la madre de todas las flotas enviadas contra el Imperio otomano. Y es que en Malta comenzó a cambiar el balance de fuerzas en el Mediterráneo o al menos así lo vio la Europa cristiana, que respondió con furia al grito de auxilio. García de Toledo planificó con los pobres recursos que disponía una escuadra de socorro en un tiempo razonable. El esfuerzo era aunar una flota de galeras, con capacidad de romper el bloqueo, y un grupo terrestre que pudiera hacer frente a las tropas musulmanas desplegadas.
El rescate se hizo esperar, pero el día 7 de septiembre se dio el paso clave. Don Álvaro de Bazán, otro de los que resultaría clave en Lepanto, venció la línea de defensa turca con 60 galeras. Embarcada en la flota de rescate iban tropas del maestre de campo Gonzalo de Bracamonte, procedentes de Córcega, de Sancho de Londoño, venidas de Lombardía, y las de Álvaro de Sande, procedentes de Nápoles. El grueso de las fuerzas cristianas lo conformaba el Tercio de Sicilia, aportado por García de Toledo (por esas fechas gravemente enfermo de gota). El duque de Florencia y el de Génova también enviaron varias embarcaciones.

ABC
Retrato de Álvaro de Bazán
Una fuerza de 8.000 cristianos desembarcó el día 8 de septiembre en la bahía de San Pablo. En tierra, las fuerzas españolas formaron rápidamente los temidos cuadros de los tercios y emprendieron una marcha de tres días. Los turcos –estimando que se trataba solo de la avanzadilla de un ejército aún mayor– tocaron retirada. Sin embargo, en el último momento un soldado morisco se pasó a los turcos y les informó de que seguían en superioridad numérica. Mustafá suspendió el embarco y se preparó para el combate. Viendo al enemigo cerca, Álvaro de Sande –en punta de la vanguardia española– cargó sobre los turcos que iban a tomar posesión de una colina, con una única compañía de arcabuceros y sin esperar a ponerse la coraza o a recibir órdenes. Los desmoralizados turcos se convencieron rápido de que no había otra posibilidad que huir. El día 12, las últimas galeras turcas abandonaban la isla.

Hasta la conquista de la isla por Napoleón, los caballeros continuaron con su labor de corso

El desastre otomano era pleno. La primera gran derrota turca en décadas había costado cerca de 20.000 bajas, entre ellas la del afamado Dragut, y una grave pérdida de prestigio. Los reinos cristianos habían recuperado la confianza militar y no tardaron en recuperar la iniciativa, como demostraron en la batalla de Lepanto siete años después. Con la incapacidad de conquistar Malta, el Imperio Turco puso sobre la mesa sus puntos flacos y Solimán «El Magnífico» perdió la ocasión de poner el broche de oro a un reinado brillante. Un año después de los sucesos de Malta, el Sultán turco falleció de una apoplejía durante la batalla de Szigétvar en Transilvania.
El artífice de la pertinaz defensa, Jean Parisot de la Valette, fue recompensado por Felipe II con una espada y una daga de acero toledano de fornituras de oro y pedrería grabadas con la leyenda latina «PLVS QVAM VALOR VALETTA VALET» («Más que el mismo valor vale Valetta»). Desde entonces, la espada y la daga del Valor desfilan cada 8 de septiembre por las calles de La Valeta siguiendo al portaestandarte de Cruz de Malta.
Hasta la conquista de la isla por Napoleón, los caballeros continuaron con su labor de corso. Cada año con menos recursos, la Orden se fue deshilachando poco a poco y su rol quedó desdibujado con el tiempo. En la actualidad, sus actividades se limitan a labores benéficas y a la defensa del patrimonio cultural.

Cinco preguntas a Rubén Sáez Abad


Experto en técnicas y máquinas de guerra de la Antigüedad, Rubén Sáez ganó el Premio Nacional de Defensa 2004 en la modalidad de Historia y Geografía militar. Su última obra «El Gran Asedio Malta, 1565» aborda con precisión matemática la campaña turca y la maquinaria de asedio empleada por éstos. El historiador nacido en Teruel responde para ABC sobre las razones de la derrota musulmana.
-San Elmo es señalado como la perdición de los turcos, ¿existía la posibilidad de pasar de largo y seguir la conquista sin tomar este punto?
Se podía perfectamente evitar la toma de San Elmo, que era una fortaleza peligrosa porque funcionaba como punto artillero. De alejarse de su zona de disparo habría quedado como un simple espectador en la contienda. Fue uno de los grandes fallos de los turcos, y el esfuerzo de semanas de asedio a esta posición resultó un factor determinante en su derrota final. Las tropas turcas pudieron atacar directamente, como propuso Mustafá, la Capital Vieja Mdina, en el centro de la isla, y desde allí dirigirse a los fuertes de San Ángel y de San Miguel.
-El enfrentamiento entre Pialí y Mustafa influyó enormemente en la derrota, ¿cuáles serían las principales causas del fracaso turco?
Uno de los mayores errores turcos es que Solimán dejó demasiada autonomía a sus mandos sobre el terreno. El que hubiera un mando separado hizo imposible en todo momento que alcanzasen un acuerdo sobre la estrategia. El otro fallo importante es el mal uso de la fuerza naval. La poderosa flota turca estuvo desaprovechada durante toda la operación, y no se efectuaron ataques conjuntos entre la fuerza terrestre y la naval.
-Se ha apuntado que de caer Malta toda Italia hubiera quedado expuesta, ¿cuál hubiera sido el impacto de la victoria turca?
Hay que entender el contexto de la época. El desastre español en Djerba (batalla de Los Gelves) estaba muy reciente y la situación cristiana era muy precaria. Si los turcos se hubieran hecho con el archipiélago de Malta, que tiene los mejores fondeaderos del Mediterráneo, hubiera conseguido una base desde donde asolar las costas italianas en cuestión de días. Desde Estambul, en cambio, se perdían varias semanas de navegación. El valor geoestratégico de Malta quedó patente incluso en la II Guerra Mundial.
-El virrey de Sicilia, García de Toledo, ha sido tan criticado como elogiado por su reacción (lenta para unos, prudente para otros) en el envío de refuerzos y la organización del Gran Rescate.
Actuó con la prudencia necesaria dadas las circunstancias. Es criticado por sus detractores por tener una reacción lenta, pero hay que entender que el desastre español en Djerba estaba muy reciente. No quiso arriesgar a otro desastre los pocos barcos con los que contaba. Y solo autorizó el socorro cuando los medios navales y terrestres estaban en condiciones de romper el bloqueo que sufría el archipiélago de Malta.
- Finalmente se rompe el bloqueo y los tercios castellanos consiguen desembarcando, tiene lugar un enfrentamiento entre tercios y jenízaros. Las batallas campales entre ambas fuerzas de élite no fueron muy numerosas, pero aquí no hubo duda de quién impuso su superioridad.
En la batalla por Malta los mandos turcos comenten error tras error Desde la elección del punto del desembarco, el eterno asedio a San Elmo, desaprovechar las prestaciones de su flota… y finalmente presentar combate a la fuerza de rescate. Cuando los otomanos se percataron de que la infantería trasladada por los españoles, cerca de 8.000 soldados, no era tan numerosa como habían pensado en un primer momento, ordenaron volver a desembarcar a 9.000 soldados, la mayoría jenízaros, para hacerles frente. Los jenízaros estaban destrozados, con la moral por los suelos y mal alimentados. Eran un espejismo de las tropas que habían llegado a Malta meses atrás. En definitiva, los turcos ya habían perdido el combate antes de que se librara.

http://www.abc.es/historia-militar/20150507/abci-rescate-espanol-malta-ataque-201505061747.html

HIMNOSHISTORICOS
90-General de División
90-General de División

Trofeos y Medallas : *17*
-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas!


España
Advertencias : 100%
Mensajes : 19204
Puntos patrióticos : 364962
Reputación : 18931
Fecha de inscripción : 03/04/2014
Localización : ESPAÑA

https://www.youtube.com/user/HIMNOSHISTORICOS

Volver arriba Ir abajo

Re: El Gran Rescate español a Malta que puso fin a uno de los mayores asedios de la Historia

Mensaje por wad ras el Sáb Ago 22 2015, 20:22

Hubo un tiempo en que un puñado de españoles asomando por el horizonte hacía que se acojonase el más pintado y salieran por peteneras y con lo puesto.

wad ras
20-Cabo 1º
20-Cabo 1º

Trofeos y Medallas : *3*
-Trofeos y Medallas- ¡Participa en concursos y obtenlas!

España
Advertencias : 100%
Mensajes : 863
Puntos patrióticos : 49408
Reputación : 4914
Fecha de inscripción : 07/04/2014

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Publicar nuevo tema   Responder al tema
 
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.